ANTECEDENTES

Marie Routchine - Dupré
Aquella que es llamada la “Gran-duquesa del cielo” nació el 25 de noviembre de 1883 en Odessa. Sus padres, que huyeron del Zar en Rusia, emigraron unos años después a París, y allí pasó Marie su infancia, mientras observaba a diario el espectáculo del sufrimiento humano de la clase trabajadora de París. Los grandes problemas sociales de aquella época hicieron que, desde muy joven, tomara conciencia de su misión y, gracias a sus ideas visionarias, llevó una vida implacable al servicio de la humanidad. Junto a su marido Eugène Dupré realizó varios viajes a Egipto, donde entró en contacto con los grandes pensadores de escuelas filosóficas del Este. En ese tiempo se orientó hacia cuestiones filosóficas superiores. En 1910, por un destino providencial, Marie se inicio en Egipto; y Marie debería convertirse en cofundadora de nuestra Orden y fue llamada Dea. Este espíritu ilustrado, iluminado por la palabra de su Maestro, concibió una obra notable en la que la sabiduría podía volverse verdadera, ser accesible a todos y útil a todos. Así entregó a nuestra Orden una enseñanza basada en la sabiduría y el amor. En El Cairo, el día de la aparición, en 1915, en presencia de Deon, Dea fundó la Orden del Lirio y del Águila y puso al frente de cada gran jurisdicción a uno de los tres discípulos que ella había iniciado: Antoine Hadji-Apostolou, Nicolas Condaros, Georges Agathos, así como a su marido Eugène Dupré. El nombre iniciático de Marie Routchine, según la tradición eoniana, es Déa.

Démétrius Platon Sémélas
Nuestro Maestro nació el 13 de mayo de 1884 en Silivri, una pequeña ciudad en el mar de Marmara, al oeste de Estambul. Pertenecía a la religión ortodoxa griega y fue educado en el colegio francés de Estambul. Tras terminar el liceo, se fue a El Cairo para trabajar. La vida para él comenzó como para todos los demás, y su vida habría sido como la de la mayoría si no hubiera existido una llamada interior que le reveló la misión integral de crear un trabajo superior de regeneración. Esta llamada llegó cuando vivía en El Cairo y le indicó ir a Atenas, donde asistió a la escuela de medicina. A su llegada, pasó por pruebas extremadamente duras, pero a pesar de todo logró continuar sus estudios y, al mismo tiempo, trabajar para ganarse la vida.
Pasó dos años en Atenas, donde ya sentó las bases de lo que sería el tercer propósito de la Orden: el aspecto social del trabajo. Poco antes de su partida hacia Egipto en 1909 recibió la transmisión iniciática que le correspondía. Le fue conferida por el último iniciador de la Escuela de Atica, que ostentaba el título de Megas Atticos, el Grande de Atenas, el último Maestro del Oriente de los Rosacruces. Inspirado y guiado por el testimonio físico real, recibió una señal providencial de la existencia de una Orden iniciática con la que podía mantener una relación estrecha y amistosa.
Fue la Orden Martinista, a la que fue conducido, bajo la dirección de Papus, quien había recibido la transmisión a través de la rama de un discípulo directo de San Martín y difundió esta tradición para el bien mayor de la humanidad. Tras el encuentro con Marie Routchine y su marido Eugène Dupré, llegó el contacto con Papus, quien aprobó transmitirle a el señor Sémelas una carta para fundar una hermandad en El Cairo: la Fraternidad Martinista Templo de los Esenios Nr. III. En esta fundación se transmitieron las primeras enseñanzas superiores de Deon, con el objetivo de iluminar a los discípulos a través del Gran Libro de la Naturaleza y acercarles sus leyes para que las pudieran emplear en el futuro. En 1915, Deon y Papus elaboraron un plan para fusionar las órdenes Lirio y Águila con la Orden Martinista. Sin embargo, su plan no se concretó, porque Papus murió de tuberculosis unas semanas después, enfermedad que contrajo cuidando a los enfermos en el hospital que dirigía. La obra de Deon fue variada, pero sobre todo participó de manera decisiva en la fundación de la Orden Lirio y Águila. Luego, tras la muerte de Dea, cumpliendo la promesa que le había hecho, condujo nuestra Orden incesantemente hasta su muerte el 6 de agosto de 1924. Su secretaria particular Madeleine Weill informó que la paciencia y la bondad de Deon eran infinitas y que nadie podía hablar de una persona enferma sin que él le ayudara. El nombre iniciático de Demetrius Semelas, según la tradición eoniana, es Deon.
SUCESORES
Eugene Dupré (dirigió la Orden de 1924 a 1945)
Esposo de Marie Routchine, la fundadora de la Orden Lirio y Águila. Dupré amó profundamente a su maestro y anotó sus palabras benéficas en pequeños cuadernos que aún sirven como referencia. Con una erudición extraordinaria y un intelecto excelente, plenamente orientado a asuntos espirituales, recibió el liderazgo de la Orden. En 1924 fue nombrado Soberano Gran Comendador de acuerdo con los últimos deseos de D. P. Semélas. Eugene Dupré, que experimentó desde el principio esta gran aventura espiritual participando en todos los acontecimientos importantes de su fundación, dedicó luego su vida a la organización y desarrollo de la Orden, enfatizando los aspectos sociales del trabajo deseado por el fundador maestro.
Georges Agathos (dirigió la Orden de 1945 a 1958)
Según la voluntad de D. P. Semelas, que previó que George Agathos sucedería a Eugene Dupré, Agathos asumió la dirección de la Orden cuando Dupré murió en 1945, convirtiéndose en el tercer Soberano Gran Comendaor de la Orden. G. Agathos, que vivía en El Cairo, contribuyó plenamente a la traducción de todas las enseñanzas del francés al griego. Después trabajó para promover su aplicación práctica. Tras la guerra, emprendió una reestructuración de la Orden, adaptándola a los cambios de la época. Un trabajador incansable, enriqueció las enseñanzas de los fundadores con comentarios iluminadores sobre la personalidad. Murió en 1958, tras haber designado a Madeleine Weill, una digna de la Orden en Francia, como Soberana Gran Maestra y Co-Diretora de la Orden, y haber designado a Basile Gouletas como su sucesor.
Madeleine Weill (regente de 1958 a 1999)
Madeleine Weill fue, hasta nuestra época, la última testigo viva de los inicios de la Orden. En abril de 1919 se convirtió en secretaria particular del maestro Deon, y en mayo de 1920 fue nombrada Initiator General de la Orden. En dicha función acompañó al maestro durante todas sus estancias en El Cairo, participó activamente en la fundación de las diferentes nuevas estructuras de la Orden y en la elaboración de las enseñanzas, que el maestro le dictó sin notas y sin consultar jamás un libro. Junto a su esposo, el Gran Comendador Robert Weill, dedicaron sus vidas al Maestro y a la Orden para que la obra pudiera perdurar.
